Cómo cuidar una orquídea en casa

orquídea blanca

Si quieres aprender a cuidar una orquídea continua leyendo este artículo.

Los cuidados de la orquídea pueden variar dependiendo del tipo de planta que hayas escogido. Aunque aquí encontraras consejos que podrás aplicar en la mayoría de estas. Los cuidados de las orquídeas en casa son bastante difíciles ya que crecen sobre otras plantas y árboles. Y esta no utiliza sus propias raíces para nutrirse.

Las orquídeas y sus cuidados en casa:

Contrariamente a lo que se piensa comúnmente, no es difícil mantener a tus orquídeas casa, lo más importante será proporcionarles los requisitos básicos. Sigue este artículo y te enseñaremos como cuidar una orquídea.

Lo primero a tener en cuenta es el ambiente en el cual colocarlas, para saberlo tendrás que prestar atención a estos tres puntos:

sol

Luz:

Nuestras orquídeas tendrán una gran necesidad de luz. Y por eso mismo las vamos a colocar cerca de una ventana o una terraza. Pero siempre evitando la luz directa, o podrían quemarse las hojas.

Temperatura

Temperatura:

Lo ideal sería que durante el día estuviese a unos 22ºC durante el día y entre 15 y 20ºC en la noche. Pero ambas temperaturas pueden variar un poco.

Humedad:

Gota de agua

para cuidar una orquídea de la mejor forma posible, esta va a necesitar un alto nivel de humedad en torno al 70% todo el tiempo. Es por eso que son ideales para el baño y la cocina.

No coloques ningún plato que contenga el agua sobrante por humedad para tu orquídea. Porque lo que vas a hacer en realidad es que se produzca un encharcamiento y la orquídea evite su adecuada ventilación. Si la quieres tener en otros lugares recomendamos una capa de 3 centímetros de piedra volcánica.

Maceta para nuestra orquídea:

Te recomiendo que la maceta sea transparente, para poder fijarte en las raíces, ya que serán estas mismas las que te digan cuando necesitan agua. Y solo cambiarles la maceta cada dos o tres años, independientemente del estado de la maceta. También podrás cambiar la maceta antes si las raíces de las plantas son demasiado largas y ya se asoman por el borde de la maceta.

¿Cómo regar la orquídea?

Lo primero a tener en cuenta es que es más probable que tu orquídea muera por ahogamiento que por deshidratación. Es importante dejar que el sustrato se seque entre riego y riego, para así evitar una humidificación excesiva. De esta forma evitaremos el crecimiento de hongos y que se pudran las raíces de nuestras orquídeas.

regadera

En general las orquídeas no requieren una gran cantidad de agua, y tampoco requieren que estemos pendientes de ellas a diario. Lo más recomendable si tienes una maceta transparente, es fijarte en las raíces y su color. Una vez sean de un color grisáceo, será el momento de regar la planta. Si no dispones de una maceta adecuada para tu orquídea. Simplemente riega tu orquídea una vez cada una o dos semanas, cuando la tierra esté seca.

Hay dos métodos de regar nuestra orquídea.

La que mejor forma es sumergirla en agua con cuidado para que no escupa la tierra hacia afuera unos 5 minutos. Una vez ya ha absorbido toda el agua necesaria, colócala debajo de un plato y déjala escurrir un tiempo para que se oxigene. Y luego retira el plato.

Y la segunda forma que es menos recomendable consiste en ponerles un plato por debajo y echarles agua por encima, teniendo cuidado de que no entren en contacto directo con el agua, para evitar esto, recomendamos que utilices una pequeña capa de aproximadamente 3 centímetros de piedra volcánica (Es mejor evitar la piedra de río, el carbón, la corteza, la tierra y la arena).

Sustrato

La mejor opción, es el sustrato preparado para las orquídeas epífitas, ya que dejará un buen espacio para el desarrollo de las raíces. Te recomendamos que lo limpies con agua antes de utilizarlo por primera vez, y que lo renueves cada 2 o 3 años, cuando realices el trasplante de maceta.

El fertilizante

El fertilizante es indispensable para cada planta. Y no es una excepción para nuestra planta, si quieres cuidar una orquídea de la mejor forma posible, asegúrate de que el fertilizante es el adecuado.

El sustrato sobre el que van a crecer las orquídeas no contiene nutrientes, por lo tanto, tendremos que abonar periódicamente nuestra orquídea (una vez al mes es lo recomendable).

Dependiendo de su etapa de desarrollo, necesitará un fertilizante con más cantidad de un nutriente en específico. Aquí te explico cuando utilizar cada fertilizante:

  • Fase de crecimiento: Durante esta fase, lo más importante es que las hojas y los brotes se desarrollen correctamente, el nutriente más importante para que esto pase es el nitrógeno, así que es lo que buscaremos a la hora de comprar el fertilizante.
  • Fase de floración: El nitrógeno no será tan importante ahora mismo, lo que vamos a buscar un fertilizante rico en fósforo y potasio.
  • Resto del año: La orquídea necesita los tres nutrientes a la vez la mayor parte del tiempo, así que buscaremos un fertilizante equilibrado.

Pero no es necesario si no dispones de los recursos suficientes. Con este fertilizante debería de ser más que de sobra.

Cómo cuidar una orquídea según la época del año

Lo más importante será regarla única y exclusivamente cuando el sustrato esté prácticamente seco, dos veces por semana en primavera y verano, los dos meses más calurosos para asegurarte de que no le falta agua. Y una vez cada dos semanas durante el invierno y otoño, ya que el frio es más delicado para nuestra orquídea, y ten en cuenta que durante los meses más fríos aumentaran los cuidados de las orquídeas en casa ya que son flores tropicales.

De marzo a octubre recomendamos que agregues un poco de fertilizante especial una o dos veces al mes para asegurarte que está bien, e intenta mantener constante su temperatura.

Trasplante:

Es necesario trasplanta nuestra orquídea cada dos-tres años. Después de acabar la época de floración (Nunca durante).

Lo que hay que hacer:

Regar la orquídea.

Al regar la planta, las raíces absorben el agua y se volverán más flexibles, gracias a esto, la podremos mover sin mucho problema y esto hará que sea menos probable que se rompa o sufran daños.

Retira la planta de la maceta.

en este punto, no hay nada muy especial que hacer con la orquídea, ten cuidado con ella y todo debería ir bien.

Quitar las raíces muertas o dañadas.

Ten cuidado con quitar solo las raíces podridas, los hongos o las raíces de aspecto seco. Tendrás que desinfectar con un poco de alcohol la herramienta que vas a utilizar. Ya sea un cuchillo o unas tijeras. Si no lo haces, es posible que se infecte tu planta.

También puedes utilizar un fungicida para evitar la infección. El propóleo es la mejor opción ya que presenta propiedades bactericidas y fungicidas, entre otras propiedades cómo las anestésicas y antiinflamatorias.

Trasplantar a una nueva maceta.

Desinfecta tu maceta primero. Y es muy importante que nunca, repito NUNCA reutilices el sustrato, cada vez tiene que ser un sustrato totalmente nuevo.

Y es recomendable que dejes una o dos raíces superiores sin enterrar.

Después del trasplante.

Una vez ya has acabado esto, no podrás regarla inmediatamente después. Déjale un par de días. Y protégela un poco de la luz del sol para prevenir su deshidratación, aplícale un poco de agua con un vaporizador para mantener la humedad. y no abones hasta que pase un mes desde que la trasplantaste.

Consejos:

Lo más importante a la hora de cuidar una orquídea es tenerles paciencia a las orquídeas y no echarles ningún sustrato milagroso para que crezcan más rápido, espera unos seis meses a que se acostumbre a tu casa y florezca una primera vez antes de hacerle nada solo proporciónale agua y colócala en un lugar bien iluminado durante ese tiempo, y te aseguramos que tu planta te lo agradecerá en su primera floración.

Separador flores

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